¿Influye el temperamento en el rendimiento escolar infantil?
El temperamento, aunque de origen biológico, afecta las relaciones sociales y en general, la relación de los niños con su entorno, tanto en la casa como en la escuela. La psiquiatra estadounidense Bárbara Keogh afirma que muchas veces los docentes evalúan temperamento más que rendimiento escolar.
¿Qué es el temperamento?
Los psiquiatras Thomas y Chess (1977) afirman que a diferencia de la inteligencia, los intereses o la motivación, que indican qué hace un niño, el temperamento indica cómo lo hace, es decir el estilo conductual, que es de origen hormonal y genético.
Esta escuela ha establecido ocho categorías y definiciones que describen el temperamento:
1. Nivel de actividad: hay niños activos, otros pasivos, unos de actividad diurna, otros nocturna.
2. Ritmo o regularidad: predecibles o impredecibles, constante o irregulares.
3. Acercamiento o retraimiento: hay niños curiosos o desinhibidos y otros indiferentes o tímidos.
4. Adaptabilidad: facilidad para modificar la conducta.
5. Umbral de respuesta: insensibilidad, sensibilidad, hipersensibilidad.
6. Intensidad de reacción: muy enérgicos, poco enérgicos.
7. Humor: agradables, simpático, desagradable, antipático.
8. Distracción: con que facilidad se distrae.
9. Atención: con que facilidad se concentra.
¿Qué temperamentos tienen los niños?
Según los autores indicados la combinación de estas características nos dan los siguientes temperamentos:
1. Fáciles: son regulares, adaptables, curiosos, moderados, positivos, amables, sociales, extrovertidos. Tienen estas características el 40% de los niños.
2. Difíciles: son irregulares, de ánimo negativo, poco adaptables, de reacciones intensas, impredecibles, se frustran, son irritables. Tienen estas características el 10% de los niños.
3. Lentos: son retraídos y de ritmo lento. 15% de los niños.
¿Cómo influye el temperamento en el rendimiento?
Bárbara Keogh, en Temperamento y rendimiento escolar (Madrid, 2006) dice que éstas características pueden influir en el rendimiento escolar de los niños de muchas maneras:
1. Factores de riesgo. En la casa: trastornos de alimentación, funcionales, de crecimiento, de sueño. En la escuela: inconstancia, distracción, irregularidad, inadaptación, vehemencia, mal humor.
2. Factores protectores. Autorregulación, persistencia, flexibilidad, ánimo positivo, facilitan la tolerancia a la adversidad.
3. Interacciones sociales. Los padres, maestros, y los demás niños, también tienen su temperamento:
- Los niños vehementes tendrán problemas con padres y profesores vehementes. Estos últimos se sentirán incómodos con niños retraídos.
- Los niños vehementes se descontrolan en clases semiestructuradas, los tímidos se sientes superados, mientras los de actividad moderada están en su ambiente óptimo.
4. Evaluación escolar. Los niños difíciles serán los peor calificados.





